sábado, 28 de abril de 2012

El Barza y un "Pep" para la historia


En estos 4 años, el futbol del Barcelona fue invencible desde el dominio, la posesión y la creación. Pero sabido es que el fútbol está llenó de contrariedades. Sumados estos elementos tan jerarquizados en este deporte y, más cuando hay un derroche de calidad en los pies de quienes los dirigen que pocas veces pueden fallar, aun no son siempre suficientes para una victoria. 

Gaurdiola: fin de un ciclo irrepetible
No hubo en forma evidente, una fuerza técnica capaz de doblegar a esa máquina del toqueteo, cuya ejecución se recrea en el terreno de la perfección. El mejor legado que brindan los catalanes, es el fútbol bonito y armónico que solo es capaz de practicar escasísimos equipos del mundo. Son las apariciones insólitas con que nos sorprende este apasionante deporte, cada 20 años; 30, quizás.

Sin embargo, el ciclo cerrado por su mentor levanta una humareda de dudas sobre el futuro. No sabemos hasta dónde llegará de aquí en más el Barcelona. Sin embargo, en esta mecánica del futbol, aparece un argumento importante sobre la sobrevivencia del estilo, porque cuando éste se crea tan fielmente resulta difícil que se evapore de la noche a la mañana. Sin dudas, habrá que trabajarlo  incansablemente como lo hizo el antecesor, innovarlo, recrearlo en facetas estratégicas desconocidas. 

Dentro de los muchos modos de ver y vivir el fútbol, éste quizás sea uno de los géneros más escasos y complicados. Una filosofía tan estrictamente delineada y propugnada, que dejó de ser un simple experimento al que sus detractores lo quisieron reducir. Aunque este último punto se construye a partir de las implicancias naturales de una gran obra.   

Los genuinos y auténticos amantes de este deporte no podrían negar: ¡Qué bonito fútbol vimos en estos 4 años! A veces, un deleite monótono, y en otros, una superioridad indecible. Un apabullo humillante.  
La pregunta que nos hacemos ¿Ha decepcionado el Barcelona de Guardiola, o no ha estado a la altura de un algún acontecimiento? Ustedes tendrán sus propias respuestas. Solo recordaremos que la retina guarda el dibujo de un sinnúmero de jugadas, nacidas al Tic Tac, y que esto constituye el mejor legado de este legendario equipo de Pep.  

Al inicio de un ciclo siempre le espera agazapado el fin. Algunos más apresurados que otros. Y esto sencillamente lo que ha pasado, sin entrar en el juego mediático que sí es interminable.  La alta calidad de juego que tuvo el Barcelona, tendrá sus conspiradores, pero no impedirá cuando deje el trono de mejor equipo del mundo, a ocupar indiscutiblemente, el de la historia.

Aunque, generalizar siempre conllevará un matiz negativo, ni tampoco es muy recomendable hacerlo, nos limitaremos a decir que si no prosigue el fútbol del esplendoroso Tic Tac, de magia y toqueteo, igualmente lo hecho seguirá zumbando sus ecos  líricos por buen tiempo en nuestros oídos, porque este ha sido el sagrado legado del Barcelona de Pep al acervo del futbol. Los años en que la pelota tuvo la reverencia de unos jugadores genios. Ahora solo el tiempo es el indicado en develar estos suspensos e incertidumbres.  

miércoles, 18 de abril de 2012

Al Madrid, se le terminó el recreo

El técnico luso, debe saber que no es lógico no ocuparse del Madrid, cuando esa debe una regla inviolable a estas alturas. Ayer, en un partido exigente de verdad, en donde predominó la fuerza física ante la fantasía e inspiración, el Madrid salió perjudicado a pesar de convertir el gol de visitante. Pudo haber hecho más.  Salió perjudicado porque ante rivales de su altura, su técnico optó de nuevo por ser cauto, y tirarse hacia atrás creyendo que el crédito que le da el Bernabéu, será suficiente. En el fútbol eso nunca se sabe.  
 El Bayer sacudió a un Madrid que estuvo siempre de recreo. Desde que comenzó la liga de campeones, el equipo de Mourinho no tuvo un rival de calibre. Nadie peligraba doblar en fuerza, ni superar el nivel que ostenta el equipo español. El Bayer es otra realidad, capaz de castigar en momentos tan inoportunos, como lo demostró en este partido de ida. Es un equipo que tiene muchos elementos a su favor, y lo más importante, se alimenta fervientemente de un objetivo personalísimo que  es claro e intenso: dirimir el titulo en casa.

El Madrid no podrá superar este partido a la bartola. EL Bayer es un equipo que necesita de muy pocos argumentos para sentirse vivo, y ni piensa en la derrota sin que este consumada. Hasta se dice que es una característica histórica propia del alemán. Y ASÍ LO ES. Por eso EL Madrid tendrá que tener cuidado, y necesita de la lucidez y concentración de su entrenador más que nada, y no desviarse pensando en el Barcelona como lo viene evidenciando –un equipo que le quita el sueño- porque ahora la necesidad de ganar se traduce en una obligación, y más  cuando se llega a estas instancias. Por ahora cae 2 a 1. 

El recreo terminó, repito. No es hora de cuchichear. No pensar en el objetivo desvía la atención, y del entrenador luso, existe un interés indisimulado por el rival del frente. Por eso, no bastarán los cañones de Cristiano, y peor si Di María vive tirándose por el suelo, como niñito caprichoso, pensando que juega un partidito en una canchita de barrio. Además, no hay que olvidar que el futbol es en bloque, a pesar de que algunos partidos se puedan definir con una sola inspiración. Esta es la cita de las grandes figuras, es el momento en que deben aparecer con toda brillantez: las estrellas. Ayer estuvieron opacos, tanto Ronaldo como Robben.  

A consideración es la llave más pareja de la semifinal, a no ser que el futbol nos dé una sorpresa en la otra. Lo cierto que el Madrid tiene la ventaja del gol de visitante, y el Bayer además de llevar su triunfo,  cree, quiere y dependerá ya de su propia ambición para alzarse con el sueño. Hay que hablar, porque es la hora de hacerlo con riesgos, porque en  lo previo, se puede hacer una infinidad de suposiciones y después la realidad deshoja o confirma cada una de las argumentaciones. Pero el que inscriba su nombre con triunfo, debe sentirse realmente orgulloso.    

Pienso todavía que el Madrid tendría aun más chances de pasar, si su entrenador hubiera entendido que el recreo había terminado, que el rival a vencer era  el Bayer, el mismo que quiere ser local en Múnich en la final. El fantasma de la historia. ¿Qué nos deparará? Tengamos paciencia por algunos días….   

lunes, 16 de abril de 2012

¡El mariscal, no se rinde!


La tarde fresca y húmeda de Itauguá estaba inundada por cálidas emociones, porque ahí estaba de vuelta aquel hombre que no claudica jamás. Era Salvador Cabañas, corriendo sobre el césped después de más de dos años, luchando perseverante por lograr un bosquejo de su antigua magia. Entonces trato de escrutarle a ese ser humano -si es pertinente involucrarle dentro de esa configuración- y las respuestas que me llegan no tienen ningún sentido lógico.

Salvador, en su debut frente al Martín Ledesma. Fuente: ABC color
El milagro está a la vista. “El chava”, posee el don de creer fielmente en sí mismo, sin embargo, no está totalmente convencido de nuestro convencimiento. Entonces levanta las manos, pide el balón, pierde, corre en su búsqueda, y ahí nos preguntamos cómo que su convicción nunca se gasta. Se obstina en ejemplificar, no con palabras sino con hechos, que la voluntad humana no encuentra su límite en donde nosotros creemos.

Este guerrero, paragonado con aquel majestuoso que aguantó un lustro de guerra, libra también su partido en donde  ya no lucha por su vida sino por hacer lo imposible, empujado por la inamovible fe en el triunfo personal. El querubín Cabañas, tiene algo de la esplendorosa encarnación del mariscal primero, creémosla. En esta simbología oportuna, el pasado se hace cómplice del porvenir para poner ante nuestra retina que la derrota de un hombre solo existe, si se la acepta como tal.  

Creer es poder. Y no rendirse significa, en este caso, volver al lugar donde sintió la felicidad por ser solo ese su lugar en el mundo. Su hábitat natural, donde era como pocos, dueño de un fútbol total. Por eso que no se puede ocultar ciertas sensaciones de orgullo y admiración por la grandeza. A decir de grandeza citemos a Shakespeare, considerado el mayor dramaturgo de todos los tiempos, que decía entre otras cosas que algunos nacen grandes, algunos logran grandeza; y a otros la grandeza le queda grande.  Y dimensionar la grandeza de este hombre que cae y se levanta, es bastante difícil. Sobreponerse a aquella tragedia íntima, incrementa el brillo de su imagen y la ubica para la eternidad.

Porque Él, es el águila que en su momento voló alto y ligero, hasta que una bala lo interrumpió. Pero esta ave es similar al fénix, sabe emerger no de sus cenizas, sino de la profundidad del abismo en el que fue arrojado. Volvió para jugar por ahora solo 40 minutos frente a Martin Ledesma. Pero volvió con viento en popa. Volvió, aun con la mirada un poco apagada, pero sabemos que en sus pies se mantienen mucha fantasía, y aunque es cierto que su pecho se tornó de acero, para bajar el balón sigue siendo de colchón. Volvió con la pasión de siempre. Volvió encabezando la fila: el gran mariscal.

viernes, 13 de abril de 2012

la despedida de un grande: El adios de Roni

ronaldo: un goleador que incita a un delirio romántico
Un Foráneo Dorado:

Muchas son las figuras nacidas en la cuna <oh melhor do mundo> pero pocas son los que han dejado su nombre en relieve dorado. Uno de los dignos y auténticos de esa estirpe brasileña, hecha leyenda es Ronaldo Luís Nazário de Lima, universalizado en el mundo del futbol con el primer nombre, o como Roni, o simplemente como el fenómeno. 

Los años se sucedieron y la historia llega a su capítulo final. El artista ya guarda  su pincel. Como era de esperarse hubo repercusiones por doquier.  Hasta el viejito, aquel que tiene la manga del pantalón café remangado y el mismo que usa cinto de piolín, apaga la radio que tenía pegado al oído durante toda su vida. Mientas que una lágrima tambalea primero y después llena los surcos de aquellas hondas arrugas. Era el instante en el que Ronaldo  comunica la despedida y llora. Haciéndose mortal por última vez, porque la otra página, la de inmortalidad ya le esperaba.   

También el ave traga su canto. Y ese chico que no conoce la dimensión de la real historia también enmudece, sabía que tenía que respetar aquel minuto del ídolo y que  no podía ser tan impertinente. El corazón siente el aguijoneo y el ambiente se llana de una general congoja. Es el final de una historia sin igual. Es el momento en el que el genio del gol se calla y ahora cuelga sus botines. Se sabe. Se va un grande, se va el mejor.

Pero evoquemos por un instante para saber de dónde llega tamaña devoción.  Los años habían pasado con muchas cortapisas. Pero nadie olvida aquel 1993, cuando el futbol parió sobre el verde césped a su mejor intérprete. El mejor ariete que abriga en sus venas el ADN del gol. En el Cruzeiro, aparecía causando extraordinario revuelo con sus primeras magias, de atrevidas jugadas, enganches, bicicletas y con casaca azulada daba nacimiento a los que serían sus inolvidables gambetas. Nacía, realmente, un fenómeno.

El cruzeiro, en la esencia de su nombre, le vaticinaba que brillaría más que todos en su época en el Belo Horizonte del futbol mundial. El R9, otro de sus apodos, empezaba a maravillar a los amantes de la bien denominada pasión de multitudes. Milticamapeón con Brasil, y conoció e hizo conocer la gloria a tantos otros equipos. Eso sí, a raíz de su siempre exquisitas definiciones y actuaciones rimbombantes. Lo gozaron, entre muchos y pocos, pero siempre los mejores de etiqueta, como por ejemplo el PSB, EL Inter de Milán, FC Barcelona, Real Madrid y el AC Milán.  Pero, el sueño y la envidia por tenerlo, era de todos. 

No le pegaron el apodo de loco, ni lo fue sinceramente, pero enloqueció a propios y extraños, a rivales e hinchas. Amigo eterno de la red contraria. Se paraba portentoso en el área. Desequilibrante, pero a la vez tranquilo, impávido y muy eficaz. En sus definiciones combinan clase, glamur y mucho de arte. Si, señores, sobrada arte. Sin mentir, así era el fenómeno, el padre del gol.

Olvidemos sus lesiones. No será la primera vez que la desventura se enamora del artista. Así probó también en vez del elixir, el álgido sabor del desencanto. Muy a pesar de esto, sus brazos nunca decayeron. Levantado como el ave fénix de sus cenizas, sus piernas seguían corriendo y haciendo malabares mientras su garganta explota gritando sus goles. Sus goles, su pasaporte a todos lados y su mejor identidad.

En Brasil, el futbol es la <festa predilecta> como el carnaval, un verdadero show. Y vaya que tienen simpatizantes. Y en esta tierra del buen fútbol, dice adiós el campeón con el Timao. Ya la magia y la bota de oro rutilan para la posteridad. Pero Roni siempre será presente junto a Pelé, el eterno rey. Pertenece al mismo linaje, y ahora regresa a la misma cuna de oro de donde saltó un día con balones atados a los pies el sutil goleador.

Esta dicho, de algunos se recuerdan, más bien, son pocos los inolvidables. Y Ronaldo, se ubicará en este último. El estilo se crea, no se adquiere por imitación y en ese sentido también fue el creador mejor. Se va el campeón, el más grande, el fenómeno...